XXII Maratón Lala

El sábado arribé muy tempranito a Torreón según yo me iba a hospedar con un amigo que tiene parientes en esa ciudad, pero cuando le pedí a los taxis que me llevaran todos dijeron que no, que hasta que hubiera claridad, aún no salía el sol. Entre que sí y no, me decidí a irme al hotel, ya que si los taxistas tanto le temen a ir a la zona como que no me sentía muy tranquilo. En fin me registré en el hotel, fui a desayunar, me fui por mi paquete tempranito y regresé al hotel, me quedé dormido y desperté justo para ir a la cena de carbohidratos, después de eso de nuevo al hotel y preparar mis cosas para levantarme muy tempranito. Mi intención era dormirme a más tardar a las 10:00 para poder levantarme sin pesadez, pero para mi suerte en la habitación contigua se hospedó una pareja de tortolitos que le dieron rienda suelta a la “privacidad” que suelen otorgar las habitaciones de hotel. Como sea, entre ruidos, quejidos y raspones a la pared, se calmaron pasando las 12:00 de la noche. Me levanté a las 4 para mi ritual de preparación, desayunar una sopa, un trozo de fruta y un traguito de café. Salí hacia la zona de salida, estaba algo fresco, que aunque en el radio mencionaban que estábamos a 16°C, el viento hacía que la sensación de temperatura fuera más baja. En el área de salida pude encontrarme con un amigo de mi pueblo al cual le había platicado del maratón y que en su momento me dijo que algún día lo correría, pero que quizá el 2010 se le hacía muy pronto, y sin embargo ahí estaba preparado (supuse) un poco más que yo.
Dieron el disparo de salido de las chicas Elite, 15 minutos después hacían lo mismo con el resto. Mi amigo y yo nos fuimos al mismo paso durante los primeros 5 kilómetros, al llegar al abastecimiento de ese kilómetro me detuve a caminar un poco, pues recordé que mi condición no andaba para correr a tope los 42.195 km, así que pensé hacerle al estilo Galloway… correr y caminar, y en el km 5 estaba a muy buen tiempo de tomarlo en serio. Así que corría 14 minutos y caminaba rápido 1 minuto… así me fui y digamos que bastante descansado, cubriendo 5 km en 30 minutos como relojito… llegando al km 24 empecé a sentir los piquetes en los gemelos… ¡Mala señal!… en menos de 10 zancadas me dio el calambre en el gemelo derecho… ¡Fue horrible!… quise estirar, pero era tan fuerte que no podía controlar la pierna… hasta que bajó lo suficiente para caminar un poco… al llegar al 25 ya me sentía mejor, retomé el trote y al medio kilómetro me vuelve a dar… otra vez a caminar… en el 26 retomé trote y a medio km de nuevo el calambre y más intenso… para no hacerlo muy largo; me dieron en total 6 calambre en el gemelo derecho bastante intensos, en uno hasta el suelo ví de cerca… finalmente y siendo precavido tuve que desistir de aventarme la ruta completa y en el km. 30 me salí… caminé una cuadra y aparecí en el km 41. Caminé el resto de la ruta y los últimos 195 metros me los chuté a galope… resultado: Calambre al cruzar la meta… Tomé un taxi al hotel, un buen baño, a entregar la habitación, una buena comida y el resto de la tarde me la tomé libre… es decir, dejé mis maletas encargadas en el hotel, me fui al cine, di unas vueltas por el centro comercial, visité una librería y me puse a leer, más tarde me fui a tomar un café y cuando menos acordé era hora de tomar camino a la central, pues mi camión salía a las 9:45 de la noche, esta vez tomé un asiento estratégico, a medio pasillo y retirado de la pantalla de tv. Así que una vez arriba me quedé tan dormido, que solo me desperté cuando anunciaron que llegábamos a Aguascalientes, ahí hice escala para esperar el otro autobús que me llevaría a mi ciudad, llegué por fin a las 7:00 de la mañana el Lunes, apenas con unos cuantos minutos para desayunar, un regaderazo, llevé a mi hija a la escuela y me fui directo al trabajo… A final de cuentas el maratón no fueron los 42 km, sino el regreso en conjunto con el día de trabajo que no estuvo tan Light como otros Lunes… Creo que me convino no haberme molido en los 42 km, pues si que me iba a hacer falta energía para el inicio de semana… tanto que ni tiempo tuve de acordarme de los dolores post-carrera y ni señas me quedaron de los dichosos calambres… Ahora estoy tranquilo por el momento, hoy salí a trotar 20 minutos y me he sentido muy bien, espero continuar así.

Siguiente objetivo: Medio Maratón León-Comanja Julio 2010…

Felices kilómetros