El deseo de abandonar

1482909289_10a011166a

El viernes por la mañana hice mi última tirada, la idea era correr al menos 1 hora a paso tranquilo, a 5:30 el Km.  Sin embargo a los 20 minutos había tenido que parar pues realmente me sentía mal.   Presentaba una opresión abdominal y finalmente tuve que ir al baño.

Supuse que como la mayor parte de las veces, ahí quedaría todo, ya que gozo de un sistema digestivo bastante resistente y de rápida recuperación, como todo el Viernes ya no hubo ninguna incomodidad, me declaré listo para el Domingo presentarme al Medio Maratón León-Comanja.

Pero el Sábado a medio día me empezó un leve dolor de cabeza y algo de fiebre, sentía el cuerpo un poco adolorido, así que supuse que sería algún resfriado… por lo que un poco de descanso por la tarde-noche y quedaría listo para el Domingo.  Así lo hice, por la noche del sábado me sentía bastante bien.

El domingo salí a las 6:00 a.m. rumbo a León Guanajuato, ya que la salida estaba programada a las 8:00 a.m., llegué todavía con 40 minutos suficiente para calentar un poco y salir al paso que tenía programado.  Los primeros 15 kilómetros salieron según lo que estaba previsto, llevaba un paso de 5’00” el Km, pero a partir de ese kilómetro empieza la mayor cuesta del recorrido, la cual se prolonga por algo más de 3 Km, en ese punto bajé el ritmo y empecé a sentirme completamente mal… volví a sentir la opresión del abdomen y un dolor de cabeza fuerte, seguía caminando pues como a 400 metros cuesta arriba vi que había un puesto de hidratación, no había caminado ni 100 metros cuando empecé con mareos, a los otros 100 metros solo veía luces, ya no reconocía el camino y las persona que pasaban solo eran manchas con movimientos, como pude caminé dando tumbos y guiado solo por el sonido hasta el puesto de agua, escuché la voz de la muchacha que estaba ahí que me ofreció agua y unos dulces, yo ya no veía absolutamente nada, así que extendí mi mano con la palma hacia arriba y pedí que me diera el agua y el dulce, dí un par de pasos y alcancé a sentir que había algo de sombra en el camino, así que me recosté, me puse en posición fetal para poder tomar el agua y meterme el dulce a la boca, creo que estuve así al menos 18 minutos, lo extraño es que ninguno de los corredores preguntó si estaba bien, ni los mismos del puesto me preguntaron nada… simplemente estaba ahí solo, tirado, desorientado y con la frustración de haber dejado el ir el tiempo que tenía previsto, pero más que nada decepcionado de que en 18 minutos nadie estuvo ahí para ofrecerme apoyo, ¿y si hubiera sido un paro cardíaco?… Me llegó a la mente la idea de abandonar… ¿Esperaré las cuatrimotos para que me lleven a la meta?… ¿Les haré señas a los del puesto para que pidan a los paramédicos?… Por mi mente tenía fija la idea de abandonar, -Vamos ¿que tiene?, sería la primera vez y además está justificado, no me siento bien, algo anda mal-, me dije -Mejor intento en Septiembre bajarle tiempo en el Maratón, por hoy ya di todo lo que pude-, así pensando abrí los ojos, y ya podía ver con claridad, me senté lentamente y vi que a unos metros a mi lado estaba la chica que me había dado el agua y los dulces, estaba ocupada atendiendo a todos los corredores que pasaban solicitando agua y dulces… estaba ella sola, veía el rostro de los corredores (la mayoría en ese punto eran caminantes, ya que la pendiente no permitía a muchos mantener un paso aunque fuera de trote) en la mayoría se dibujaba una mueca de dolor y sufrimiento, creo que la mayoría iba tan absorto en mitigar internamente la agonía que se siente al ir por esas cuestas, me levanté sin pensarlo demasiado e instintivamente empecé a caminar uniéndome a la fila de personas que subían por el sendero. Llevaba unos 500 metros cuando venía descendiendo un tipo en una cuatrimoto preguntando -“¿Alguien sabe donde hay un señor desmayado?”-, los que iban adelante de mí le contestaron -“Si creo que vimos uno allá cerca donde está el agua”-, cuando pasó por un lado mío le grité -“Vaya por todo la ruta, a lo mejor no es el único”-, alcance a escuchar de los que venían más atrás que le comentaron -“Si allá estaba uno caído pero ya se levantó”-…

Caminé completamente el resto de kilómetros que eran de subida, los mareos y el dolor de cabeza había mitigado, así que al llegar a la zona donde terminaban las cuestas empecé a trotar… así continué hasta llegar a la meta… Nada más llegando me puse a consumirme lo que venía en el paquete del recuperación, las galletas, un plátano, una bebida isotónica… y listo, a emprender el viaje de regreso.

Por la tarde fui al medico pues no era normal ya con 3 días en malas condiciones… el diagnóstico fue una salmonelosis, ya estoy en tratamiento y en esta semana debo quedar como nuevo, aunque hoy aún me queda algo de dolor de cabeza.

Bueno, como datos adicionales de la carrera, este año fue una carrera “seca”… los caminos polvorientos sin el lodo que era característico de año con año, los ríos que había que cruzar no eran más que simples charcos… creo que ya dí mi opinión de la asistencia hacia los “caídos en combate”, en algunas zonas se acabó el agua, algunos rezagados hicieron milagros para no deshidratarse, ya que también estaba el sol pegando bastante fuerte.

Mi tiempo 2h29m38s, mi tiempo del año pasado fue de 2h25m… bueno el próximo año lo intentaré nuevamente.

Felices kilómetros.

Agua húmeda… cuando correr es hacer sky acuático.

En esta temporada veo disminución en la cantidad de personas que hacen ejercicio a cielo abierto, y es que ha comenzado el tiempo de lluvias.
Es raro encontrar a alguien por la madrugada corriendo o caminando bajo una ténue lluvia.. creo que solo yo… me encanta cuando voy a trote y las gotas van cayendo en el rostro, el viento fresco que entume el cuerpo y deja las mejillas heladas… el barro hasta las calcetas… llegar a casa y tomar una ducha tibia me hacen quedar como nuevo.
Aún faltan las lluvias fuertes, por eso me gusta disfrutar las primeras, porque después es complicado salir sin riesgo por las tormentas eléctricas y/o el granizo que suele caer de vez en cuando.

Además estas lluvias alimentan los ríos por los que hay que cruzar el próximo 12 de Julio, y sin mucha agua la ruta no tiene sabor…

Estas carreras húmedas es otra forma de disfrutar esta actividad, es otra forma de entrenar, ya que por lo regular no es seguro hacer series por lo resbaloso del terreno, así que solo trote y pasos firmes.

ADORO ESTA TEMPORADA.

Felices kilómetros.

Retrospectivas

calendario

Hecho un vistazo al pasado, y las cosas no pasan sin dejar huella, analizo los datos desde el 2005 cuando corría solo el fin de semana, en promedio 20 minutos el sábado y 25 min el domingo, el ritmo cardíaco por las nubes (168 ppm), a una velocidad estrepitosa de 7 min/km… y el resto de la semana con dolor hasta en las pestañas por haberme excedido en esfuerzo…

Este año mantengo un mínimo de 45 km por semana, con tiradas largas en torno a los 6 min/km, con al menos 3 máximo 4 salidas a la semana. He realizado simulacros a velocidad de carrera en 5 y 10 km, manteniendo en esas distancias la velocidad de 4min30seg por kilómetro, el promedio de los entrenamientos voy a 145 ppm… en los rodajes largos no paso de los 137 ppm, y la mayor parte de las ocasiones me recupero en un solo día cuando me toca hacer series y trabajos de velocidad.

En el 2005 mi mayor reto fue alcanzar 40 minutos de carrera continua, hoy puedo hacer 50 km de un solo tirón (debidamente programado y preparado).

En el 2006 corría más tiempo (35 min) 3 veces a la semana esperando bajar de peso y quitarme la barriga que no me permitía ni atarme las cintas de los zapatos. Hoy estoy bajando peso para poder tener mejor desempeño en mis rodajes, logrando mantenerme en mi peso ideal.

En el 2005 los domingos dormía hasta las 9:30 a.m. y corría por la tarde mis 25 min.
Hace una semana que acabo de cumplir 3 años sin saber lo que es levantarse después de las 7:00 a.m. los domingos, mucho mas temprano me levanto cuando me toca rodar 2 horas.

Después de este análisis solo encuentro cosas positivas, he conocido gente que comparte mi gusto por este deporte, personas de carne y hueso, y también virtuales que aunque no nos hemos visto y quien sabe si algún día nos podamos ver, por las distancias y ocupaciones.

Cuando falta motivación solo es necesario re-evaluarnos para encontrar el punto de apoyo que nos ayuda a activar la palanca de arranque.

Mi próximo objetivo es el 12 de Julio en el Medio Maraton Leon-Comanja, como siempre la idea es disfrutar y si en el transcurso las condiciones se dan habría que buscar marca personal en está carrera solamente (Medio Maraton Leon Comanja)

Felices kilómetros….

Un escape y que nadie se entere

Revisando este rincón olvidado de mis confidencias deportivas, veo que tengo 2 meses y días sin dar señales de vida. Y es que extrañamente no se me ha dado la gana de escribir algo, esa es la verdad, cruda por si misma, hiriente por honesta e inflexible. Poco ha pasado desde aquel 1 de marzo, después de correr mis 42.195 km. Lo más relevante ha sido el haber repetido el ultramaratón de 50 km el 5 de Abril, aprovechando que el 4 fue mi cumpleaños, satisfecho quedé al terminarlo en 5h31min, dado que el año pasado los cubrí en 6h13min, la mejora ha sido buena al menos para mí.
Después de eso mis entrenos se han vuelto un poco menos que salidas a trote lento de 40 a 50 min al menos 4 días a la semana. Primero por la etapa de recuperación y luego por la falta de carreras populares en estos días por la contingencia de la influenza que misteriosamentense inició en mi país. Mis planes estaban enfocados en prepararme para el maratón de la Ciudad de México en Agosto, pero me acabo de enterar que se desplazó la fecha de éste hasta el 27 de Septiembre, y con eso se me complica asistir hasta esa ciudad ya que mi esposa estaría entrando en el 8o. mes de embarazo y no puedo despegarme mucho ya que por experiencia nuestros peques están tendiendo a adelantarse en fecha. Si corro en esas fechas creo que será el maratón de Leon Gto. que queda a 90 km de mi casa, y no el de Mexico que me queda a mas de 500 km.

Como sea, a corto plazo tengo que bajar de peso, ya que poco kilometraje, la buena comida y la poca vergüenza me han dejado 4 kg extras, mi nutrióloga ya me ajustó mi plan de alimentación y a 15 días de iniciado me libré apenas de 1 kg, me quedan 3 kg por bajar en 20 días!!!

Pronto escribiré como me ha ido en esto de rebajar el sobre-equipaje…

Felices kilómetros…

XXI Maratón Lala

Después de haber descansado de más el sábado, ya que en el viaje no pude dormir mucho, y aprovechando que no me acompañó mi familia, me la pasé durmiendo casi toda la tarde, por lo que en la noche fue difícil cerrar los ojos, terminé por dormirme hasta las 2:00 hrs. del Domingo, desperté a las 4:00 a.m. para prepararme una taza de pasta instantánea, me comí un paquete de galletas y un plátano, unos sorbos de bebida isotónica y listo para la ducha express. Me puse mi ropa deportiva y salí del hotel para tomar el autobús que partía a las 5:00 a.m. hacia la zona de salida que estaba en Gomez Palacio. Recién salí del hotel notaba el clima bastante fresco, calculé que unos 8 grados centígrados, al llegar a la salida, le pensé algo mas de media hora para despojarme de mi pantalón y chamarra, se había soltado un vientecillo helado, cuando faltaban 30 minutos para la salida me quite el ropaje extra y lo entregué en el guardaropa, inmediatamente me escabulli para buscar un grupo de corredores que estuvieran compactados para usarlos como escudo y no perder calor… Jajaja, creo que la mayoría buscaba lo mismo, solo algunos mantenían su temperatura rodando suave.
La salida de las mujeres Elite fue a las 6:40 a.m. de inmediato nos compactamos más para acomodarnos en la línea de salida, y en punto de las 7:00 el disparo de arranque, 4000 corredores cumpliendo con la tarea de ganarle a la distancia, algunos con mucha prisa tomando las primeras posiciones, los más conservadores buscando no malgastar sus reservas.
En mi caso, ni una cosa ni la otra, simplemente me dejé llevar por la multitud, ni siquiera me puse los audífonos del Ipod, ya le tomé el gusto de ir atento a mi alrededor, nunca falta el comentario cómico de algún corredor, además es fácil establecer contacto con los voluntarios y decir gracias en el tono y volumen correcto.
En los primeros 5 km. salí a mi paso previsto, 6 min/km, pero al llegar al km 15 noté que le estaba dando mas caña al asunto, así que volví a bajar el ritmo y mantenerlo la mayor parte de la ruta. En ese tramo entrábamos en Cd. Lerdo, que nos recibía con bandas musicales muy típicas de la región, no faltaba el momento en que tomara el paso a ritmo de “pasito duranguense”. Los puestos de hidratación siempre estuvieron excelentes, tanto que me estaba pasando de agua, pues cada 6 km tenía que hacer escala técnica, en ocasiones en los sanitarios colocados para el evento y otras en los sanitarios comunitarios (detrás de un auto, en algún baldío, en alguna pared aislada o donde el pudor del momento me dejara). Pase la marca del km 30, me sentía con las piernas cansadas, sin embargo, no desistí por mantenerme trotando, así cayeron las marcas de 31, 32, 33, 34, para el 35 me llegaba el deseo de parar, pero no caí en la tentación, al menos hasta ese momento, llegando al km 37, no pude mas y me puse a caminar 2 minutos, pero algo dentro de mi me gritaba que no parara, la meta estaba cerca, así que empece a retomar el ritmo a 8 min/km, y no se de donde salió la fuerza que me empezó a llegar como ráfagas, de tal manera que subía de ritmo y luego volvía a recuperar, logrando así un promedio de 7 min/km, los últimos 4 km. Al ver el arco de la meta, me llegaba la imagen de mi hija, orgullosa de su papá, así me dije -voy a cerrar con fuerza como quisiera mi hija-, apreté los dientes, di un salto y recorrí los últimos 195 metros a velocidad de entreno en las series (eso creí, pero no garantizo que fuera la velocidad real).
El cierre fue lo mejor, el tiempo chip quedó en 4:30:18, 18 minutos menos que el año pasado para la misma ruta, y 8 minutos menos de la mejor marca en maratón.
La idea no era hacer marca, pero dadas las sensaciones solo me limité a disfrutar la carrera y así salió.
Estiré un poco, tomé un taxi hacia el hotel, me tomé una buena ducha, entregué la habitación y bajé a comer, y vaya que si comí. Terminando me fuí a un centro comercial (Cuatro Caminos) y me metí a un cinema a ver una película (The Spirit), de la cual no vale un quinto lo que me cobraron, quizá a alguien le guste pero aunque me han gustado algunas películas de cómics adaptadas a la pantalla grande ésta en especial no me gustó en lo más minimo, tal vez lo mas rescatable fue ver a Eva Mendez en una escena muy llamativa. En fin, me pasé buena parte de la tarde en el centro comercial, ya que el autobús de regreso estaba a las 21:45, así que me quedaba mucho tiempo libre. Cuando estuve en el autobús me dispuse a descansar, pero fue en balde, a un lado me tocó un individuo que roncaba con amplificadores incluídos, además el aire acondicionado lo pusieron como si transportaran pingüinos, total que llegué a casa a las 7:00 a.m. del Lunes, dormí unas 2 horas y me dispuse a disfrutar de mi familia, pues me tome el día a cuenta de vacaciones en el trabajo, así que a jugar con mi hija, llevarla a los juegos infantiles y llevar a mi esposa de compras (hombre, que el permiso para ir a la competencia solito tenía una cláusula con letras pequeñas, y ahora había que saldar el trato).
El Martes salí a trotar 10 minutos, aún con la sensación de piernas duras, hoy han salido 20 minutos de rodaje, un poquito más suelto, mañana voy por 30 minutos y el Domingo por un rodaje suave de 1:15 hrs esto para asimilar la carga hecha y preparando los 50 km por correr el próximo 5 de Abril, ¡¡¡Y ahí voy otra vez!!!, como dice mi esposa ahora ya con un tono entre burla-gusto-resignación, lo bueno es que a esa prueba si me acompañarán, son muchos kilómetros en los cuales los últimos 15 necesito de su apoyo.

Felices kilómetros…

A punto de cumplir

Ayer viernes tomé el autobús con destino a Torreón, salió en punto de las 23:00 hrs. Así que llegué a las 6:00 hrs de hoy, algo pesado el camino considerando que ya perdí la práctica para dormir en los autobuses. Inmediatamente tomé el taxi para dirigirme al hotel, la verdad un alivio fue que tenían la habitación disponible en ese instante, por lo que aproveché para dejar mi maleta en irme a desayunar. Ahorita estoy revisando mis correos, y en cuanto termine de dar esta entrada dormiré un par de horas antes de ir por mi número y chip.
Debo confesar que en este maratón me siento demasiado relajado, y es que no vengo presionado por hacer marca, dada mi dudosa semi-preparación con 2 y 3 días de entreno y una tirada larga de 25 km. Vengo solo por el orgullo de haberme inscrito y aprovechar para distraerme un rato de mi presión laboral… Bueno a descansar, ya vendrá el resumen de mi odisea el día de mañana.

Felices kilómetros.

La lucha diaria

Muchas veces he vencido a la pereza, otras tantas hemos quedado en igualdad de circunstancias, pero lo de ahora no tiene sentido, por más que le doy vueltas el asunto no término por encontrar que está mal.
El frío es una excusa, pero el preferir dormir en vez de salir a correr es algo que me indica que algo falta, quizá motivación, o no sé, creo que mi esposa tiene algo que ver, en ocasiones platicamos de las carreras que hay en las siguientes fechas y solo se limita a un “está bien”. De hecho ya ni me acompañan a mis carreras, creo que el desgano terminó por afectarme. Lo conveniente será entablar una conversación familiar y establecer lo que más resulte equitativo para todos. Aunque eso signifique sacrificar muchos de los objetivos de este año. Como sea, correr lo seguiré haciendo, aunque me ausente por algún tiempo de las competencias. Debo aceptar las decisiones que tomemos en conjunto, hay que recordar que con las preparaciones de competencias sacrificamos tiempo que en ocasiones hay que destinarle a la familia, pero nunca hay que llevar las cosas al extremo, no se vale hacer tambalear un núcleo familiar por un gusto por muy saludable que esto sea. Veamos como se da esto, hoy por lo pronto no me siento muy animado.

Felices kilómetros.